Categoría: Ruta en moto

  • Ruta en moto a los Alpes. Etapa 6

    Desde las Rheinfalls, una vez degustada una mega-salchicha en el restaurante me tocaba bajar hacia Italia bordeando el lago Bodense. Atravesaría Alemania, Austria, Lietchestein, Suiza y finalmente Italia, al menos, ese era el plan.
    En Alemania, sin límite de velocidad puedes dar rienda suelta a tu afición por la velocidad además las autopistas están en perfectas condiciones. La ruta, siguiendo la A4/E41 dirección Stuttgart y posteriormente se coge la B31 con dirección Lindau. Hay que mantenerse en ésta hasta la siguiente indicación de Austria.
    La carretera B31 bordea el lago Bodense, por lo que se atraviesan una sucesión de pueblos y ciudades situados a sus orillas, al igual que sucede en los lagos Lugano, di Garda y Como. Se nota que es una de las zonas de veraneo de los alemanes, suizos y austriacos por la gran actividad y los atascos frecuentes, así que paciencia. El asfalto está perfecto, y las vistas son espléndidas, por lo que es una ruta para conducir la moto y recrearse en las curvas.

    El lago en sí ya hace de frontera con estos países y es un lugar perfecto para los deportes acuáticos (windsurf, vela, ski acuático, etc). Una parada en la basílica Birnau, espectacular la decoración y pinturas de su interior. Las vistas desde el patio delantero del lago y viñedos me obligaron a unos momentos de descanso y relax.
    El paso entre Alemania y Austria a través del túnel en la A14 estaba colapsado, ya que se pasa de tres a un carril, pero si vas en moto todos los coches te van haciendo hueco, así que no se invierte tanto tiempo.

    Sorprende el buen rollo y respeto con las motos, es algo recíproco y es de agradecer. Una parada, obligada para estirar las piernas, en un área de servicio de la autopista me crucé con una familia alemana que preparaban la merienda a sus niñas, y tuvieron la brillante idea de compartir un pepino conmigo, muy agradecido, pero no conseguí que dijeran el nombre en castellano!

    Desde la autopista ya se encuentran las indicaciones para la ciudad austriaca de Feldkrich. Pequeña, con calles empedradas, comercios, cervecerías y restaurantes. Típica ciudad de montaña, pequeña, ordenada, agradable y silenciosa.
    Desde allí a Vaduz en Liechtenstein. Las indicaciones por la B190, y se pasa la frontera (indicada por un sencillo cartel y un pequeño paso de aduanas) a este pequeño país. En realidad no sabrías que se ha cambiado de estado de no ser por las indicaciones y letreros. Situado en un valle rodeado de montañas, Vaduz fue una ciudad de paso para continuar mi camino hacia Italia.

    De nuevo atravesé la frontera de Suiza,  siguiendo la A13 con dirección Italia (Grosio). Se hacía de noche y necesitaba ducharme, cenar y dormir, desde luego no iba a llegar a Italia hoy. Así que mi parada al azar fue en el pueblo de Thusis.

    Dos hoteles, uno completo, así que las opciones eran, el Hotel Weiss Kreuz o continuar. Regateando con la recepcionista conseguí un descuento y una cerveza en el bar. Aún así, demasiado caro, pero pude disfrutar de una buena habitación, wifi (en la última planta) y una cerveza en la terraza con vistas a las montañas que aprecié en todo su esplendor a la mañana siguiente degustando el desayuno.

    Es la época final de las vacaciones de verano, por lo que abundan los que buscan montaña y trekking en los Alpes, así que al día siguiente el pueblo estaba en plena ebullición de motos, caravanas, excursionistas…yo seguía camino hacia Italia, el siguiente destino sería St. Moritz pasando por el Julierpass…

  • Ruta en moto a los Alpes. Etapa 5

    Para llegar al lago di Como desde el pueblo de Lomazzo la mejor opción es ir por la carretera (SP30, SS35) que aunque es más lenta que la autopista A9, atraviesa varios pueblos y es interesante verlos. La carretera en sí es divertida, con buenas curvas para disfrutar con la moto entre bosques.

    Lago di Como

    Se llega a la localidad de Como y desde ahí se baja hasta el lago. No es evidente llegar hasta él, porque desaparecen las indicaciones, así que me di una vuelta por el pueblo y finalmente decidí preguntar (podría haberlo hecho al principio, no?) por las indicaciones. Se puede bordear el lago por carretera (la SS340) pero puede llevar casi dos horas, ya que es estrecha, hay puntos que solo cabe un coche y se pasan continuos pueblos y villas por los que hay que reducir la velocidad.

    El lago, rodeado de montañas y éstas  cubiertas de pueblos, casas, mansiones y villas que surgen de la vegetación que lo cubre todo, es inmenso, con agua limpia y clara. Las villas tienen accesos directos al lago para las embarcaciones y la gran mayoría están dedicadas a hoteles. Después de pasear por el borde del lago, y recorrer la carretera, finalmente, no reconocí a ningún famoso.

    Desde Como salía hacia Suiza, después de los Alpes franceses me tocaba atravesar el paso de San Gotardo, Furkapass, Grimselpasa y Sustenpass. Cuando decía que lo de bordear el lago que lleva tiempo es porque hay pueblos continuamente, perfectamente cuidados como pueblos costeros, pero que hacen que la velocidad media sea baja. Si además te vas parando cada poco para hacer fotos, se te pasa más de una hora sin darte cuenta.

    Siguiendo la SS340, por el margen izquierdo del lago di Como, están las indicaciones para entrar en Suiza. Así que entré en Suiza por Lugano, que también tiene su lago espectacular y menos explotado en cuanto a edificaciones que el de Como, por lo que invertí más tiempo en recorrerlo. Lugano, merece la pena visitarlo con calma, la primera impresión fue muy buena, deportes acuáticos, playa, restaurantes, rutas de senderismo. El acceso más rápido sería desde Como hacia Chiasso y desde ahí la carretera 2 hacia Suiza, llegando también a Lugano.

    La entrada en Suiza sin problema en la frontera. Se nota el cambio, las carreteras cuidadas los pueblos limpios y los olores. Yendo en la moto es una sucesión continua de olores a campo y a ganado. Se supone que las autopistas son de pago (hay que sacarse una tarjeta), pero no tuve que pagar ningún peaje.

    Paso de San Gotardo

    Para llegar a San Gotardo hay que coger la A2 en dirección Lavorgo y salirse en la indicación del puerto, que está justo después de atravesar el tunel de S. Gotardo siguiendo la carretera 2. La subida empieza con una carretera ancha y bien asfaltada, por la ladera de la montaña y con buenas protecciones, por lo que se puede disfrutar de conducir y tumbar la moto. Esta carretera se mantiene en buenas condiciones hasta la cima y la posterior bajada (esa es la principal diferencia con los franceses), salvo que se coja un camino local. El cambio de temperatura es brutal, pasando de los 30° a pie de montaña a los 12° en la cima. En la cima se encuentran dos lagos y varias rutas de senderismo. Hay varios puestos de comida, chocolate caliente y un museo sobre el puerto. Al igual que el resto de puertos de montaña, la señal que indica la cumbre esta repleta de pegatinas, deseos y recuerdos de los que han llegado. Está situado a 2.100m en los Alpes Lepontinos.

    Con el recorrido anterior por el lago di Como y Lugano, llegaba con el tiempo justo para el resto de los pasos suizos. En San Gotardo ya empezaban las nubes a hacer acto de presencia.

    La bajada, por la misma carretera de subida pero en dirección Zurich, ofrece unas vistas impresionantes, merece la pena tomárselo con calma para disfrutarlas. La carretera continua en muy buen estado así que se hay que recrearse haciendo la bajada. Pasados unos 10km se llega a las indicaciones del Furkapass, siguiendo por la carretera 19. Aquí ya tenía las nubes encima, el día se oscurecía pero me metí a ello. Los primeros km son agradables, pero en cuanto se traspasa la barrera que indica si el puerto está abierto/cerrado, justo después de un idílico pueblo suizo, la cosa se pone interesante. Las curvas de 180° con pendiente y estrechas se van sucediendo, esto unido a la poco visibilidad y oscuridad por las nubes y una niebla que se acercaba rápidamente, hicieron que la subida no fuera demasiado agradable. Prácticamente no se veía nada del paisaje, asi que fue llegar a la cima y bajar, ni fotos porque con la niebla imposible. La temperatura estaba en los 15°-16° así que tuve que abrigarme, claro venía de 30° o mas. Si, debería haberlo hecho ya en S. Gotardo. Furka está situado a 2.453m emplazado en la zona central de los Alpes suizos.

    Paso de Furka

    Tal y como estaba ya el día cancelé la subida a Grimsel y Susten, y me dirigí hacia Zurich, mi próximo destino. Bajando por la carretera 19 y siguiendo la carretera 2, que como decía antes está en perfectas condiciones para una conducción alegre y rápida, se llega a la autopista A2. Sabía que no llegaría ese día a Zurich, así que conduje hasta que mis muñecas (la bursitis no tuvo su mejor día) y posaderas dijeron que era suficiente.

    Me detuve en Altdorf, en la salida 36 de la A2, un pueblo suizo de veraneo situado junto a un lago y las montañas. Es como un destino paradisíaco de vacaciones con deportes acuáticos y de montaña. Hay varios hoteles, aunque los precios son bastante elevados, se puede regatear! mi opción el Hotel Sternen. A eso de las 22h el pueblo estaba muerto, la temporada de verano había terminado pero ni siquiera la poca gente que había estaba en la cervecería. En fin, típico, así que cena, cerveza y a dormir.

    Al día siguiente tenía que llegar a las Rheinfalls y bajar bordeando el lago Bodense hacia Italia y sus Alpes…

    Saliendo de Altdorf hacia la A4 se llega a Zurich. Es fácil llegar al centro de la ciudad, y recomiendo dejar allí la moto para recorrer las calles caminando. El único problema era que estaban de obras por lo que muchas calles estaban modificadas, así que mi roadbook no me sirvió en esta ocasión. Utilicé la vieja estrategia de preguntar, de esta forma fue sencillo encaminarme hacia las Rheinfalls.

    Zurich, limpio y ordenado. El comercio preparado para la afluencia de visitantes y los restaurantes con sus mejores galas para que disfruten de un buen descanso en una localización excelente. Así es Zurich, todo listo hasta el menor detalle. Otra cosa es el precio que tengas que pagar…ahí ya a gusto del consumidor aunque no encontré muchas alternativas.

    Las Rheinfalls, hay que dirigirse hacia Wintherthur (así se indica en los carteles) y justo antes de llegar a la ciudad ya hay carteles que indican su situación. Cogiendo el desvío se encuentran en el lado derecho. Ojo, hay dos indicaciones de parking pero es mejor llegar hasta el segundo, si no hay sitio siempre se puede volver al primero. La entrada son 5€ (solo efectivo), y se sigue el camino preparado sobre la ladera con varios puntos de observación, incluido uno casi en la base, donde te llega todo el spray de las cataratas. Se pueden coger unos barcos que te acercan al salto de agua, y también es posible llegar al otro margen y subir a un punto de observación justo en el medio.

    La fuerza de la naturaleza es salvaje y brutal, solo nos salva nuestra capacidad para desarrollar herramientas que nos permiten controlarla.

    Desde aquí me tocaba bajar hacia Italia bordeando el lago Bodense. Atravesaría Alemania, Austria, Lietchestein, Suiza y finalmente Italia.

  • Ruta en moto a los Alpes. Etapas 3 y 4

    La tercera etapa fue de tránsito desde Montpellier a Grenoble. Evité parar en Nimes y Valence para llegar con tiempo, buscar hotel y ver la ciudad. Fueron más de 300km en parte por autopista (A7, A49) y otra por carretera (D532 y D1532). Estas carreteras te adelantan lo que posteriormente serán las carreteras de los Alpes, pasando por multitud de pequeños pueblos agrícolas (pasamos de los viñedos de las anteriores etapas al maíz, girasoles, ganado, etc) y rodeados de montañas y bosques. Así se llega a Grenoble, entre gigantes de roca y vegetación.

    Lo primero que hice al llegar fue buscar alojamiento. Tuve que preguntar en varios hoteles antes de encontrar uno que tuviera un precio asequible. El hotel Suisse et Bordeaux, muy recomendable tanto por la calidad como el precio. El edificio se asemeja a un antiguo palacio y está situado (place de la Gare) enfrente de la estación de tren, y a 10 minutos andando del centro histórico.

    Grenoble

    Grenoble es considerada como una ciudad catalizadora de la revolución francesa. Está situada entre tres valles lo que hace que mires donde mires veas montañas, los Alpes. Con gran tradición universitaria (casi 50.000 universitarios) es una de las ciudades más a la vanguardia de Francia. El centro de la ciudad, la Place Notre-Dame, las calles rue des Clercs, Grande Rue, etc están plagados de restaurantes y tiendas sobre todo de ropa y calzado, y también de joyerías. El mercado Ste. Claire es un edificio con cristaleras y una fuente en la entrada principal que es curioso. El Jardín de Ville, tiene un gran parque ideal para relajarse y desconectar, además por una de las entradas hay varios restaurantes con terrazas y protegidas del sol por enormes árboles. No hay que dejar de ver la Place St. André, donde esta la que dicen es la segunda cafetería de Francia, y la Cathédrale Notre-Dame. Hay una pequeña plaza por el centro, ahora no recuerdo el nombre, que servía en su día para los ahorcamientos, ahora tiene las mesas de varios restaurantes cubiertas por un armazón de metal.
    Al Fort de la Bastille no tuve tiempo de ir, la mejor forma es cogiendo el teleférico (son 7€) y está abierto hasta las 00:15.
    La cena en el Chez Pierre, una pizzería que estaba al lado del hotel. Bien, pasable.

    Alpe d’Huez

    Al día siguiente, la subida a Alpe d’huez (por la D211). Para llegar, saliendo de Grenoble por la avenida Jean Jaurès, solo hay que seguir todo recto por la N85 pasando Le Pont-de-Claix, y salida hacia Briançon/Vizille y luego por la D1091. Si al coger la D1091 camino de Vizille, te desvías a la derecha hacia Laffrey llegarás al Gran lago de Laffrey donde se practican deportes acuáticos como windsurf, vela,etc.
    Si antes admiraba a los ciclistas a partir de ahora son como superhéroes, subir esas rampas empinadas y durante semanas en la bicicleta hacen que el ciclista sea una especie supradesarrollada.
    La subida en sí, es una sucesión continua de curvas cerradas de 180 grados o más, con una inclinación de más del 10%. Al ser época de verano y vacaciones la carretera estaba llena de ciclistas, hombres, mujeres y niños (si, y como suben algunos) así se entiende la afición que le tienen en Francia al ciclismo. Hay que trazar bien las curvas porque sino…al barranco! Los hay que se lo conocen al dedillo y te pasan que dices, «a donde vas!!!» los grupos de motoristas son muy frecuentes, así que ojo siempre a los retrovisores y a la siguiente curva, a los coches que bajan y a los ciclistas que suben.
    La cima es el típico pueblo de ski, con bloques de apartamentos, restaurantes y tiendas. Parece que su principal deporte en esta época de verano es la bici de montaña, claro lógico. Así que se ven continuamente ciclistas con todo tipo de protecciones por las rutas de montaña.
    La subida en moto, entre 1,2,3. Tumbando lo necesario pero sin arriesgar, que para eso ya están otros. La bajada usando el freno motor. Ojo a selecciomnar bien los puntos a parar para las fotos, ya que se puede montar un follón, o te puedes ver en un problema para mover la moto. Hay una gran cantidad de Ducatis, cuál será la razón?

    Col du Galibier

    El siguiente puerto, Col du Galibier (por la D902). Bajando de Alpe d’huez y siguiendo por la D1091 hacia Briançon de nuevo. La primera parte de la subida parece sencilla, pero el último kilómetro hay que ir muy atento de no salirte de la carretera y acabar despeñado por la ladera. En algunos tramos solo hay una cuerdecilla que limita la carretera y el barranco. Ojo que también hay ganado suelto, a mi me tocó lidiar con unas vacas para que se apartaran del camino, muy amables ellas cruzaron y siguieron su camino. Una vez culminado el puerto, la satisfacción. Allí llegaban ciclistas, motoristas, coches y autocaravanas, de forma que hacerse la foto en los carteles de la cima se convirtió en una odisea.

    Siguiendo esta carretera (D1091) están toda una serie de pueblos típicos de los Alpes, Livet, Le Lautaret, La Grave, etc y se atraviesa el parque nacional de Ecrins. En cualquiera de estos pueblos hay actividades de aventura. La actividad principal es el trekking, a la que se unen familias enteras.
    Se disfruta conduciendo por esta carretera de continuas curvas y un paisaje inmejorable.

    El siguiente destino era Italia. Bajando desde Col du Galibier hacia la parte francesa, y cogiendo a la izquierda. Para llegar al lago Como, se sale de Francia por SS24 dirección Turín. Luego se coge la autopista A32 para Torino, y luego la desviación hacia Milán (por la A4). Hay gran cantidad de peajes pero no es excesivamente caro. El camino es aburrido por la cantidad de km realizados en línea recta, pero es la mejor forma de llegar cuanto antes al destino. Como me faltaban unos 20km. para llegar a la localidad de Como, y sabía que los alojamientos allí serían caros, decidí hacer noche en el camino. Ya que no encontré hostales en la autopista (bueno, me pasé un motel) me salí en el pueblo de Lamazzo. En el hotel Marinoni pasé la noche y que casualidad que el chico de recepción también era motorista (aunque no tiffosi de Rossi). Me estuvo enseñando sus fotos y recomendando carreteras de Italia para ir con la moto (donde no hay policía y el asfalto esta nuevo).

    La salida al día siguiente hacia Como, el lago y los puertos suizos … no llegué a la primera…

  • Ruta en moto a los Alpes. Etapas 1 y 2

    Estas dos primeras etapas de la ruta a los Alpes han sido kilómetros y más kilómetros.

    El primer día, saliendo desde Madrid, 800km para dormir en un hotel de Perpignan.
    El hotel Victoria, que encontré a las 22h, después de deambular por las salidas de la A9 en varios polígonos. Aunque caro, la habitación estaba limpia y completa (AA, wifi) y el personal excelente, además la moto pudo dormir en garaje (sin coste). No recomiendo los hoteles Kyriad, son supercaros (95€/noche/indv)

    Perpignan me ha gustado, tiene ese aire de las pequeñas ciudades francesas que nos muestran en las películas. Ha formado parte de la historia de Cataluña. El Castellet, que es además el símbolo del ayuntamiento, está situado al comienzo del casco histórico. Calles estrechas con tiendas, cafés y restaurantes. Evidentemente hice lo típico de tomarme un café en una terraza observando el paso de la gente.
    La catedral de San Jean-Baptiste, a la que están reparando la torre.
    Los márgenes del canal están llenos de restaurantes, agradable y relajante escenario. Merece la pena entrar al patio del hotel de Ville.
    Llegar hasta aquí me supuso llenar tres depósitos, el último de ellos en un polígono comercial de Perpignan, con todo cerrado por la noche, tienes que aceptar primero el cargo en la tarjeta y luego echas. Un par de franceses se acercaron con una extraña historia de gasolina y un billete de 10€…lo siento, no entiendo francés…y allí nadie parecía entenderlos.

    Desde Perpignan, y por la carretera de la costa (D209) llegué a Narbona. Un recorrido que es digno de disfrutar, por la costa mediterránea francesa, una sucesión continua de viñedos y pueblos costeros.

    Narbona, ciudad de origen romano y que conserva una parte de la Via Domitia que discurría por la ciudad. Atravesada por canales, cuyas aguas no parecían muy limpias, sus callejuelas están repletas de cafeterías y restaurantes (tortillas, ensaladas, sandwiches, baguettes, etc) que no son demasiado baratos.
    Mi selección fue un restaurante regentado por dos mujeres, Reataurant Grignotage. Excelente trato y comida, muy bien de precio.
    La catedral de San Justo y San Pastor inacabada, forma parte del Palacio Nuevo de Narbona junto con el palacio de los Arzobispos. La torre de Donjon Gilles situada en el centro histórico pertenece al palacio de los Arzobispos que tiene el Museo de Arte.
    Los que prefieran la playa, también y no está a más de 15min en coche.
    En definitiva una ciudad para visitar en un día en el recorrido de la costa francesa.

    Continuando por la carretera D209, sucesión de mas viñedos antes de llegar a Montpellier. Una parada, es la facilidad que te proporciona la moto, para fotografiar las extensiones de viñedos.
    Indispensable visitar la Place de la Comedie. Ahí está la oficina de turismo que me encontraron y reservaron un hotel a 5 minutos de la plaza, que grande la chiquita de rasgos asiáticos que me atendió.
    La explanada Charles De Gaulle, Jardin du Champ de Mara, son perfectos para relajarse en alguno de los kioskos o simplemente pasear y observar a la gente, leer un libro, tirar fotos, …
    Los cafés de la plaza para tomarse una cerveza y disfrutar las actuaciones de los artistas en la calle. Hay un tiovivo estilo años veinte que le da un toque vintage.
    La Opera Comedie, tiene una iluminación por la noche azul preciosa.
    Todas las calles por la zona de la Pl. et Halles Castellane son para recorrer con calma, por la abundancia de tiendas y cafes.
    La cerveza, más que merecida después de los líquidos perdidos en el viaje, en el Cafe Riche (la Abbaye d’Affligen está buena).
    El hotel Des Étuves, excelente. Habitación con vistas a la calle, baño en la habitación, wifi, sin AA, por 43€. Ojo, la escalera es estrecha y no hay ascensor, así que si tienes que subir equipaje…

    Bastante educados y respetuosos los franceses con las motos. También en las autopistas, como la A9, donde dan rienda suelta a sus deseos de velocidad, pero aún ahí son pacientes y guardan la distancia. Nada que ver con nosotros por ejemplo en la A2 o A7, porque los hay que se piensan que son su circuito Motorland particular…

    Mañana llegaré hasta Grenoble para emprender el paso de los puertos en los Alpes, me esperan unos 300km.

    Estos dos primeros días me refuerzan en la convicción de que viajar en moto es exigente, excitante, peligroso, reconfortante y sobre todo, sensación de libertad.

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    Llegando a Grenoble, ya se empiezan a ver los Alpes
  • La ruta de los Alpes en moto

    Poco a poco se va acercando la fecha. La ruta ya está preparada, y ahora toca ir puliendo detalles como los km/día, etapas, carreteras, pueblos y ciudades, zonas que no debo saltarme y aquellas que puedo decidir visitar sobre la marcha si me encuentro ajustado de fechas.

    La preparación del equipaje es importante en este caso, sobre todo porque estará restringido a las dos maletas de la moto y una bolsa sobre el depósito que por seguridad no puede tener mucha altura para ver el cuadro (y claro, ya me están recordando los muchos regalos que tengo que traer)

    Viaje en moto por los Alpes
    Viaje en moto por los Alpes

    Para la moto, lo más básico, asegurar la cobertura internacional del seguro y cuales son las condiciones, un juego de luces de repuesto, un kit antipinchazos y las herramientas incluidas, son los básicos. Tampoco yo soy un experto en mecánica y cada vez hay menos opciones de tocar algo sin que sea en un taller.

    Por otro lado, es primordial comprobar y verificar los requisitos necesarios para conducir motos en los diferentes países. En Francia es obligatorio disponer de un chaleco de visibilidad, triángulo de señalización y alcoholímetro, aunque hasta noviembre no entra en vigor para los extranjeros.

    Los alojamientos, bueno, no están aún previstos, pero me gustará ir descubriendo a lo largo del viaje las opciones disponibles, además de disfrutar del margen de libertad.

  • Viajando en moto por los Alpes

    Hasta ahora las entradas que he incluido en el blog relatan mis experiencias, consejos y vivencias sobre los viajes que he realizado. He recibido una buena recomendación para enriquecer el blog (gracias Carlota!), que ha sido incluir también aquellos viajes que quiero hacer en el futuro, los tenga planificados o no. Me gustaría escribir sobre cada país y lugar en el mundo, ya que me encantaría visitarlos todos, pero hay que ser realista (por ahora) y ordenar en prioridades.

    Este año mi viaje (mientras Carlota no se decida, me referiré a él como “mi viaje”) será un recorrido en moto por los Alpes. Siempre he tenido la ilusión de emular (en lo posible) a Ewan G. McGregor y su viaje en moto junto a Charley Boorman y el cámara Claudio Von Planta. Una vuelta al mundo en moto, llamada Long way Round, y en la que recorrieron Europa Central, Ucrania, Rusia, Kazajistán, Mongolia, Siberia, Canadá y al que me enganché cuando se realizó en 2.004. Posteriormente en 2.007 realizó otra travesía desde Escocia hasta Ciudad del Cabo (Long way down). Durante estos viajes se mostró la labor realizada por UNICEF en estos países, ya que Ewan es embajador de este Organismo. En mi caso, ya que no dispongo de un período de tiempo tan extenso ni sus recursos, he tenido que buscar algo acorde a mi situación. En realidad se trata de ser consciente de que lo importante es el viaje en sí, la experiencia y disfrutar de la moto.

    Long way round – Ewan Mcgregor y Charley Boorman

    Será un gran viaje, al menos siento esa ilusión y hormigueo de los nervios cuando se planifica un viaje (algo que ya comenté en otra entrada del blog). Espero al conducir por las carreteras de montaña en los Alpes, subir a los puertos, disfrutar de curvas enlazadas, conocer gente de otros países, conocer la historia de las ciudades, admirar paisajes espectaculares, descansar en albergues de montaña, traer nuevos amigos, visitar pueblos idílicos y por supuesto disfrutar de mi otra gran pasión, la fotografía. Invertiré una gran cantidad de tiempo buscando localizaciones para captar los fantásticos paisajes y naturaleza que me voy a encontrar.

    Respecto al equipaje, dispongo en dos maletas de 25L para la moto y una mochila (esto podrá cambiar si Carlota me acompaña lógicamente) y tendré que reservar hueco para el kit de mantenimiento de la moto. Es básico viajando en moto, buscar la mejor ubicación para la documentación y el equipo fotográfico, ya que es algo que conviene tener siempre a mano, nunca sabes donde encontrarás el encuadre deseado ni donde un policía te pedirá la documentación.

    Descansar y hacer noche según vaya avanzando en la ruta y no tener otra meta más que llegar al siguiente destino, la libertad de poder escoger donde termino el día.

    La ruta, saliendo de Madrid me esperan sobre 5.000km en 15 días. Entrando en Francia por Perpignan y subiendo por la costa llegando a Montpellier seguir hacia el norte a Grenoble, y a partir de ahí empezará la zona de puertos de los Alpes franceses con Apremont, Alpe d’Huez y Col Galibier. El pase a Suiza, aprovechando la cercanía del Torino y el Lago di Como que será por supuesto una parada obligatoria (veré algún famoso?). En Suiza los pasos altos de S. Gotargo, Furka, Grimsel y Susten. Hacia el norte llegaré a Zurich, capital de Suiza y en la orilla del lago, para seguir hacia las Rheinfall, el mayor salto de agua en Europa Central. Empezaré entonces el descenso hacia el sur, pasando por el Lago Bodense (que marca frontera entre Alemania, Suiza y Austria), y entrando en Lietchtenstein a la ciudad de Vaduz. Siguiendo hacia el sur llegará la fase italiana con Grosio y Stelvio que es el paso asfaltado más alto de los Alpes del Este situado en un Parque Nacional. Desde ahí continuando hacia la costa mediterránea pasaré por Trento y el Lago di Garda. En Piacenza podré disfrutar de sus tesoros artísticos antes de tocar el Mediterráneo. Pasando por Savona llegaré de nuevo a Francia, en este caso la costa azul, Niza y Cannes, lástima que no llegue en pleno festival! El siguiente punto será Aix en Provence, la capital histórica de la provenza y cuidad del arte y patrimonio. La vuelta a casa será por Nimes, que destaca por sus restos romanos como el anfiteatro, y de nuevo Montpellier para deshacer el camino inicial.

    La próxima entrada…siguiente etapa de mi viaje por India, Udaipur.

  • Sierra Norte 2, hasta La Granja de San Ildefonso

    Desde Madrid, cogiendo la M-607, pasas Tres Cantos, Colmenar Viejo, llegas a Cerceda y sigues dirección Navacerrada (M-623 y M-617).
    En el cruce hacia Guadarrama (M-614 pasando por Cercedilla; buenas curvas aunque un poco corta) y hacia el puerto de Navacerrada (M-601; carretera con asfalto en buen estado, y buenas curvas para disfrutar del paisaje).
    Una vez en el puerto de Navacerrada, hacia la derecha (M-604; llegas a Valdesqui, Cotos y Peñalara, carretera para disfrutar conduciendo!). Si seguimos por la CL-601 llegamos a San Ildefonso (pasamos por La boca del asno y Los asientos; merenderos preparados). La carretera está en buen estado, pero unas cuantas curvas encadenadas de 30km/h ponen a prueba los grados de inclinación de la moto 🙂
    En definitiva, una zona para disfrutar a tope conduciendo, relajado, disfrutar del paisaje, y sentir unos 10 grados menos que en la capital…ideal para el verano! Ah, y por supuesto con un buen chuletón en un asador de leña.
    Carretera de la Sierra desde Navacerrada
    Vista desde Navacerrada
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