
Miraba los apartamentos, no dejaba de pensar en la tranquilidad y relajación que nos aguardaba para esos días. No era una zona aislada ni perdida, pero la placidez del entorno y el profundo conocimiento autóctono de Damian, nuestro casero, nos auguraron que necesitaríamos muchos más días.
Cala Turqueta. Aguas cristalinas, arena fina y blanca, rodeados de bosque de pino mediterráneo y unos 100m de longitud entre arena y rocas. Esta es una de esas calas paradisíacas que ves en los documentales de viajes a lugares remotos, pero en este caso está más cerca de lo que imaginas. (más…)
