
Me despertaba frecuentemente con la misma obsesión desde hacía semanas, un viaje en moto. Y es que además de esta inquietud personal, si algo caracteriza España, en este aspecto, es la cantidad de rutas para disfrutar encima de un caballo metálico. Ambos ingredientes en la coctelera no dejaban de taladrar en mi cabeza.
La Vía de la Plata. Una ruta que desde el s. VII a.C. comunicaba las ciudades de Astorga y Mérida y que supuso un eje fundamental en el desarrollo de la actividad comercial. Fue prolongada “artificialmente” por la N-630 entre las ciudades de Sevilla y Gijón, lo que ha suscitado que se haya creado una plataforma en defensa de la Vía original. Empezaba mi viaje en Madrid y como llevaba la mente colmada de energía, decidí no pisar la autovia siempre que fuera posible, quería gozar.
Primer destino seleccionado era Arenas de San Pedro siguiendo la M-501 que se convierte en la CL-501 pasando a la N-502. Metido ya en faena, la AV-925 presenta un trazado interesante además de conservar un asfalto perfecto. (más…)
