
Fue desde que me pico el gusanillo de viajar uno de mis destinos más deseados. Sin embargo, ya fuera por uno u otros motivos lo había postergado hasta no sé que mejor momento.
Quizás porque estábamos teniendo un gran año, quizás porque me encontraba con el flow, quizás adelantando acontecimientos, o quizás fue el contacto de Miguel, pero algo provocó el disparador para sumarme a una gran aventura en moto por Nepal.
Por partes, primero la máquina. Royal Enfield, que tal y como su claim indica, están hechas como un arma. No por su letalidad, sino por su sencillez y fiabilidad. Unas bestias para cualquier tipo de terreno, con una mecánica sencilla de mantener y reparar, que sobreviven y se desenvuelven perfectamente en cualquier tipo de terreno. Poco ha importado si eran rocas, piedras, grava, barro, arena o agua, las Royal siempre han salido airosas de las situaciones en las que las sumergíamos. (más…)
