
Sin más pretensión que disfrutar de un día de moto. Una ruta de 300km recorriendo las provincias de Madrid y Guadalajara. Exprimiendo las interminables rectas, gozando de suaves curvas y de variadas carreteras locales, sinuosas y provocativas. De esta forma disfruté de un día por la comarca de la Alcarria.
Esta región se extiende por las provincias de Guadalajara, Cuenca y Madrid. Inmortalizada por el nobel Camilo J. Cela en su obra Viaje a la Alcarria, nos brinda una sucesión continua de contrastes en sus paisajes, extensas llanuras rodeadas de suaves valles, encinares, e íntimos pueblos a los que los ríos Tajo, Tajuña y Henares llenan de alegría y relajantes sonidos.



Te preguntas, e incluso yo me pregunto, por qué sales un viernes en moto cuando estamos a más de 35 grados, hay atasco de salida, corres el riesgo de perderte por el camino y además tu pareja puede que no esté disfrutando la experiencia.



Tienes una maxitrail y crees que no le estás sacando todo el partido. Cuándo sales de ruta te pica el gusanillo y te incita a meterte por una pista. Quieres llegar hasta un lugar con tu moto que no esté masificado de visitantes y disfrutar de un sorprendente paisaje. Eras de los que de pequeño te divertías metiendo tu bicicleta por los caminos y derrapando. Te gustaría llegar a casa después de descubrir nuevos lugares recónditos, fotografiarlos, con tierra en tus botas y ropa. Buscas acercarte a la naturaleza y percibirla, saboreando cada kilómetro que machacará tus piernas y brazos… Está claro, tienes los síntomas del off-road!


