Tenía pendiente visitar una de las ciudades europeas más representativas de un estilo de vida. La ciudad de los artistas, de las tendencias, los cafés y los conciertos. Berlín fue reconstruida para ser dividida, pero aún así ha sabido sobrevivir a toneladas de crueldad para reinventarse.
Berlín es una ciudad multicultural, artística y acogedora. En algunos de sus rincones puedes trasladarte a otra época, la del Imperio Alemán, o la de la etapa nazi, una ciudad completamente destruida que tuvo que rehacerse de sus cenizas, para después ser dividida con un muro de la vergüenza (como los muchos actuales que hay en otros países). En definitiva, una ciudad que resume gran parte de la historia del mundo en sus calles.
Durante nuestra escapada de 5 días disfrutamos del callejeo, actividad a la que incita la propia ciudad, detenernos a tomar una cerveza local de medio litro, encontrar rincones de historia, observar a los berlineses y movernos en su completo sistema de transporte público. Recomendaciones para cinco días.
Te preguntas, e incluso yo me pregunto, por qué sales un viernes en moto cuando estamos a más de 35 grados, hay atasco de salida, corres el riesgo de perderte por el camino y además tu pareja puede que no esté disfrutando la experiencia.
Pero aún así, vas y te arriesgas… pues en eso iba yo pensando el viernes de julio mientras recorríamos la M501 de nuevo hacia Gredos, con un calor infernal, aumentado por la corriente bochornosa que surgía del motor de la moto. Claro que en ese instante no era consciente del rincón soberbio y único, un reducto del paraíso que nos encontraríamos al final del día en Pastores, un pueblo de Salamanca.
La casa rural de La Fragua, comenzó como el proyecto personal de Jose, su mujer y sus hijas, y con el paso del tiempo y el esfuerzo, se fue revelando como un lugar mágico, donde poder rodearse de un espíritu de hospitalidad, encanto y sosiego. Primero fue La Fragua, una estancia para dos completamente decorada y equipada con todos los detalles, ambiente romántico, delicado y con su propio jardín. Posteriormente se creo la La Casa Grande, con patios, salón, biblioteca, sala de estar, comedor, etc.. perfecta para albergar hasta 10 personas.
Mi último viaje ha sido a la región italiana de Lazio. Una zona en el centro de Italia, limitada por los Apeninos y cruzada por el río Tiber. Aquí se engendró el germen del todopoderoso Imperio romano, además de ser una de las cunas del arte, cultura y religión en Italia. La desconocía y me llevé una grata sorpresa por todo lo que puede aportar en cuanto a paisajes, cultura y gastronomía.
En España tenemos infinidad de rutas para hacer fabulosos roadtrip, sin nada que envidiar a las de otros países, ejemplos son la Comarca de la Vera y la Ruta de la Plata.
Pero si en la anterior ocasión (link al post) recorrí una parte para entrar en Portugal por la N521 desde Cáceres, en esta ocasión bajaríamos hasta Sevilla, para desde ahí por la N-4 llegar a Jerez de la Frontera (uno de los templos del motociclismo español). Hablo en plural porque en esta ocasión la ruta en moto iba a ser con acompañante. Carlota había tomado la iniciativa y de forma voluntaria en este roadtrip motero. Intuyo que los consejos para viajar en moto con una persona a la que no le apasionan, o le dan miedo, etc. será parte de un futuro post.
Calles de Garganta la Olla
Salimos de Madrid para llegar hasta la localidad cacereña de Madrigal de la Vera, siguiendo la carretera CM5102. Al pasar sobre el río Tietar, frontera natural entre dos Comunidades, continuamos por la EX384, dejando a la derecha el Embalse de Rosarito. Desde Madrigal, nos dirigimos al oeste por la EX203 y en este punto comenzamos la Ruta de la Vera, una comarca situada a los pies de la Sierra de Gredos. La sucesión de pueblos a lo largo de esta carretera ofrecen excelentes conjuntos históricos-artísticos, además de rincones naturales únicos, con arroyos y gargantas que tienen en el río Tiétar su columna vertebral. (más…)
Como decía un famoso anuncio, pero aludiendo a otra actividad, me gusta esquiar.
Me parece que es uno de los deportes más completos que conozco. Exige concentración, anticipación, coordinación y una forma física sino excelente si óptima.
Con un año como este, en el que hemos tenido abundantes nevadas, ya estaba a punto de perder la esperanza de disfrutar algún día de este deporte. Pero al final surgió la oportunidad de disfrutar unos días en una de mis estaciones favoritas de la península, Formigal.
Los Ángeles, es una ciudad que despierta tanto rechazo como admiración. Hay momentos en los que desearías salir corriendo hacia las montañas y otros en los que no dejarías de callejear por sus barrios, Santa Mónica, Pacific Ave., Hollywood Boulevard, Sunset, Rodeo, etc.
Sin embargo tiene lugares que sorprenden por su inesperada tranquilidad y sosiego. El Parque Griffith(horario de 6h a 22h) situado en la Sierra de Santa Mónica es uno de los parque urbanos más grandes en EEUU. Su nombre es en honor al filántropo Galés que donó las tierras para su construcción. La entrada al parque es gratuita.
Es además uno de los mejores lugares para observar la puesta de sol en la ciudad de Los Angeles, ya que se tiene una visión perfecta del “sky-line”, puedes percibir toda su monstruosa extensión y se divisa el océano Pacífico. Veréis como se van encendiendo las luces y Los Ángeles se convierte en una inmensidad de luces, energía y vitalidad con un toque de enajenación. (más…)
La exploración de África ha sido uno de los grandes desafíos para los viajeros. Tanto por sus condiciones extremas como por la belleza de sus paisajes, siempre ha atraído a viajeros de todo el mundo. Pero fue durante los siglos XVIII y XIX cuando se desarrollaron los más arriesgados y osados viajes por europeos para adentrarse y descubrir un continente que guardaba con celo sus secretos. Sin olvidar los escarceos y colonización por los pueblos árabes.
Quizás uno de los viajeros por África más maltratado por la historia ha sido Joseph Thomson. Nacido en Penpont (Escocia) el 14 de febrero del 1858. Un verdadero viajero y aventurero más que explorador o conquistador. Como dijo a uno de sus amigos al final de sus días; “Si tuviera fuerzas para ponerme las botas y caminar cien metros, me iría otra vez a África. Estoy condenado a ser un vagabundo”. (más…)