Etiqueta: Viajar por Asia

  • Destino Asia, Myanmar vol. II

    Mandalay, es la segunda ciudad más grande del país.  El viaje, en autobús nocturno desde Yangon, dura toda la noche con paradas en varias áreas de servicio, que parecen auténticos mercadillos nocturnos llenos de luces, música y todo tipo de comida. La autopista es muy buena, incluso mejor que algunas de las que tenemos aquí, hasta la mitad del camino y una vez pasado éste se transita por carretera en no muy buen estado.

    Llegué a Mandalay al amanecer y me alojé en el Royal City Hotel, que es agradable, sencillo y limpio. La habitación doble por 18USD  con aire, baño, tv, y desayuno incluido!

    Palacio de Mandalay

    Me acerqué al Palacio Real en el que sólo admiten dólares (10USD). Se trata de una ciudad amurallada en la que vivieron reyes durante el s. XIX. Con forma cuadrada está rodeado de un enorme muro y un foso. Dentro hay un cuartel militar antes de llegar a los edificios del palacio. La reconstrucción del palacio no es un buen recuerdo para los habitantes de Mandalay ya que se utilizó en los años 90 mano de obra forzada. Después de una hora caminando al llegar tuve que volver a buscar dólares porque sólo llevaba kyats! cosas que pasan…

    Una vez visitado el palacio hay que visitar la colina de Mandalay. Ojo, porque subir andando hasta la cima son más de 500 escalones! Eso sí, durante toda la subida te encuentras con puestos de artistas, pinturas, comidas además de templos y budas. Allí compré unas pinturas a un anciano. El esfuerzo mereció la pena, ya que ver la puesta de sol sobre la ciudad y contemplar todo el valle fue espectacular. La vuelta al hotel en un taxi local, un vehículo Mazda tan pequeño que casi no quepo. Estos coches los importan de Japón por su coste y fácil mantenimiento y los tienen durante años.

    Taxi en Mandalay

    Cerca de la colina se encuentran la Sandamani Paya y la Kuthodaw Paya, pagoda que es conocida como el libro más grande del mundo ya que son más de 700 losas de mármol en las que están grabados los 15 libros del Tripitaka, y cada losa dentro de su propia ministupa.

    Para comer, el Too Too restaurante, que al estar en obras estaba abierto en un garaje. En el mostrador se pide el plato que se quiere, viene acompañado con cantidad de condimentos y arroz. Desde luego, está bastante solicitado por los lugareños. El BBB muy parecido a un local occidental con pasta, hamburguesas, etc , aunque claro, el precio es también occidental.

    Id al mercado del Zeigyo, situado en el centro urbano, se trata de un edificio de varias plantas que tiene cientos de puestos que venden todo tipo de cosas, eso si, hay que prepararse para aguantar la multitud de gente y de motos. Está justo enfrente del reloj de la ciudad.

    En esta ciudad ya te encuentras con el principal medio de transporte por toda Asia, la motocicleta, que viniendo de Yangón donde están prohibidas, te sumerge en el auténtico caos circulatorio de las ciudades.

    Kuthodaw Paya en Mandalay

    Mandalay es la ciudad por excelencia para la compra de artesanía como marionetas y vestidos tradicionales. Esto me dio la oportunidad del regateo, para las marionetas y collares. Os aseguro que fueron negociaciones duras, aunque siempre terminan bien. Con dos marionetas y varios collares de jade, la dueña de la tienda, su hija y yo acabamos contentos con el trato. Ojo, porque no se pueden utilizar billetes que estén rotos.

    A la salida de la pagoda había una ceremonia con decenas de niñas y sus familias, fue divertido ser la atracción turística, el invitado exótico al que todos saludaban. Muy amables conmigo, compartiendo un cigarrillo con un birmano mientras veíamos lo orgullosos que estaban los padres de sus hijas (se trataba de algún tipo de fiesta budista).

    La siguiente etapa será hacia Bagan, un viaje en bus hacinados, largo y agotador, por caminos de tierra y atravesando lechos de ríos. Finalmente llegará el lago Inle, zona turística y a la vez remanso de paz. Pero eso lo contaré en el próximo post…

  • Destino Asia, Myanmar vol. I

    Myanmar, el país de las pagodas. Desde el avión se muestran majestuosas y brillantes. Pueden apreciarse desperdigadas por toda la geografía, en pueblos, ciudades e incluso como pequeños santuarios a lo largo de los caminos, pueblos y barrios en las ciudades.

    Que me apasiona el sudeste asiático y en general Asia es algo que los que me conocen saben, así que cuando falla un primer intento seguro que habrá más. En este caso Myanmar tuvo que ser al segundo intento, en 2010 y desde luego mereció la pena.

    Myanmar, antigua Birmania, consiguió su independencia en 1.948 después de una guerra en la que los japoneses primero lograron batir a los ingleses (conjuntamente con los indios), pero que posteriormente fueron derrotados por los aliados (birmanos y británicos). A partir de ese momento pasaron por diferentes etapas …

    Calle de Yangon

    La amabilidad, sencillez e inocencia de los birmanos hace que sea extremadamente fácil y agradable viajar por el país. A pesar de su difícil situación política, siempre muestran una cara amable y confiada, dispuestos a ofrecerte lo que tienen. También es cierto que no se habla abiertamente de política, e incluso coincidiendo con época electoral no había un sentimiento de que fueran a cambiar las cosas tras los comicios, de hecho en los pueblos éstos pasaban más bien inadvertidos.

    Fue aquí, durante todo el viaje donde tuve tiempo para reflexionar sobre el paso más importante de mi vida. Y que al final se ha cumplido, pero eso es otra historia…

    No encontrarás cajeros ni siquiera la Western Union y sólo en determinados hoteles puedes utilizar cheque viaje, por lo que es necesario llevar el dinero en efectivo contigo. Fue en ese preciso momento cuando comprendí mi error de cálculo, no había incluido el coste del visado ni las tasas de salida (10 USD), por lo que debía de contar con 75 USD menos en mi presupuesto. La verdad es que no empezamos bien.

    Tiendas en uno de los accesos a la Shwedagon Paya
    Tiendas en uno de los accesos a la Shwedagon Paya

    Yangón , es la capital y la principal puerta de entrada. Se convirtió en la capital al finalizar los británicos la conquista del norte del país, trasladándola desde Mandalay. El visado son 50USD para 3 meses, y  debe solicitarse con antelación Visa on arrival. A pesar de que en AirAsia no estaban muy seguros de que sirvieran mis papeles, pude embarcar en Kuala Lumpur.

    Desde el aeropuerto al centro en taxi son unos 40 minutos con tráfico caótico pero sorprendentemente silencioso ya que está prohibido usar el claxon. Es curioso que esta sea una ciudad en la que están prohibidas la motocicletas, tan extendidas por toda Asia.

    Vista de la avenida Sule Paya. Al fondo la Sule Paya
    Avenida Sule Paya

    Una visita obligada es la Shwedagon Paya:

    que es el icono de la ciudad y del país. Espectacular construcción, con gran significado religioso. Hay cuatro pasarelas para acceder, que llegan a la plataforma del recinto. Además de los turistas están los monjes, algunos de los cuales quieren obtener una propina por explicar las diferentes estancias e historia del templo.

    Durante mi recorrido por la ciudad visité la Sule Paya (situada en la rotonda principal), la Botataung Paya (cerca del puerto y que contiene reliquias de cabellos de Buda), el jardín de Mahabandoola (donde puedes sorprender a los amantes birmanos!) y finalmente un momento de relax en el parque Kandawgyi (donde pasear alrededor del lago y que tiene una reproducción de una barcaza real). El mercado de Bogyoke Aung San, en el que puedes y debes perderte entre las tiendas, galerías y calles. Se puede encontrar de todo, desde joyas de jade (algunas bastante caras) a figuras de porcelana. También hay reproducciones en madera de diferentes símbolos budistas. Por supuesto, se regatea.

    Fuera del mercado existen multitud de puestos callejeros de comida,  libros antiguos, utensilios de cocina, ropa,  etc. Entre la comida, se pueden degustar grillos, saltamontes y cucarachas! J

    Para comer, desde luego los puestos callejeros son la opción más barata y de comida sabrosa, con improvisadas parrillas y mesitas de plástico en la calle. Otros locales como Lashio Lay Shan restaurante, un sitio tranquilo y sencillo cuya especialidad son los platos shan, el Café Aroma, que tiene varios locales se puede disfrutar de un buen café y batidos.

    Dentro del recinto de la Shwedagon Paya
    Shwedagon Paya

    La estancia, tranquila y acogedora en el Ocean Pearl Inn situado cerca de la Botataung Pagoda y del centro de la ciudad, y en el Three Seasons Hotel.

    Con un coste de 10-15 USD tienes habitaciones con baño interior, aire acondicionado, limpio y seguro.  Puedes descansar en el hall leyendo alguno de los libros que los viajeros dejan o disfrutar de algún programa birmano de televisión. Siempre está la opción de una buena charla con otro viajero.

    Parece que además, le caí en gracia a la amable propietaria del Three Seasons, una señora china que parece tener a toda su familia trabajando con ella, y que además todos respetan, así que me invitó a desayunar el último día del viaje antes de irme.

    El siguiente destino sería Mandalay, ciudad en la que destaca el Palacio Real y donde puedes jugar al chinlone (deporte nacional), Mandalay es …

  • Myanmar, un adelanto

    Creo que la entrada de Myanmar se retrasa, así que siguiendo un buen consejo, un pequeño adelanto.

    Hice esta foto durante el último día en Yangon antes de mi vuelta.Con un calor y humedad asfixiantes, me coloqué en medio de la calle (guiri loco!). Se trata de la famosa Shwedagon Paya.

    Shwedagon Paya.
    La Shwedagon Paya en Yangon

    Con una altura de 100m aproximadamente y cubierta de un baño de oro es la estupa más sagrada del país. Tiene reliquias de Buda (un trozo de tela y cabellos de Siddharta Gautama).  Se dice que su antigüedad es de 2.500 años!!

  • Indonesia (Gili & Lombok)

    Llegamos al final. Qué más se puede pedir después de un mes viajando? Primero un viaje seguro, con aventuras, anécdotas, y segundo que deje un buen sabor de boca, eso que te motiva a volver a coger la mochilla y que despierta el instinto viajero.

    Después de semanas de barcos, buses y aviones la última semana estaba reservada para la playa, el snorkling, relax y descanso.

    Nada más lejos de nuestros deseos, ya que nos encontramos en Indonesia con la oportunidad de diferentes y variadas actividades. Teníamos 6 días, que organizamos gracias a Lombok Network, agencia absolutamente recomendable. Tienes la libertad de organizar los recorridos y actividades según tus preferencias.

    Los primeros días nos esperaban las Gili islands. Se trata de un conjunto de tres islas; Air, Meno y Trawangan. Después de 2 horas en un Fast boat, con continuos golpes de mar, desde un puerto a 1 hora de Bali, llegamos a Trawangan.

    Allí solo nos esperaban la playa, el coral y la parrillada de pescado. No hay coches ni motos, únicamente un camino a ratos asfaltado a ratos pura arena. El pueblo es una continua sucesión de restaurantes (especialidad, el pescado a la parrilla), bares (como el Sama Sama), tiendas de souveniers, hoteles y agencias locales para reservar excursiones de buceo, snorkling. De echo uno de los puntos fuertes para el turismo en estas islas es el buceo, incluso te puedes sacar el título aquí. Isla de mochileros, música en directo, coctails, y cerveza Bitang!

    Al desembarcar nos subimos en el medio de transporte local, un carro tirado por un mini-caballo, eso si con luces, radio y claxón!

    Nuestro hotel, Desa Dunia, situado lejos del bullicio del pueblo, era un paraíso de relajación y calma donde te reciben con un zumo y amabilidad exquisita. Constituido por un conjunto de bungalows, jardines, piscina de agua salada y el edificio principal.

    Playa en Gili Trawangan
    Playa en Gili Trawangan

    Disfrutamos de un día de snorkling en las Gili, gracias a nuestro capitán, aunque el mar revuelto nos hizo complicado nadar sobre el coral y observar todos los peces. La barca, destartalada, nos encontrarnos el motor desmontado al subir, se caló en varias ocasiones durante la vuelta mientras éramos zarandeados por las olas, que por cierto nos empapamos completamente.

    El mar revuelto, oleaje y viento. En estas condiciones nos esperaba una barca – al puro estilo James Bond J – con destino Lombok. Aún no me explico como pretendían que nos subiéramos a esa barca dando botes y amarrada al muelle por el brazo del conductor.

    Una vez saltamos dentro con las mochilas y nuestro sombrero australiano, nos esperaba una travesía de 20 minutos con continuos saltos, agua por todas partes y unos chalecos salvavidas que nos avisaron a mitad de camino (vaya, debía de ser importante saberlo!)

    Lombok, una isla de tamaño similar a la de Bali y con 4 millones de habitantes, no tiene todavía desarrollada una infraestructura turística, y se encuentran en ese punto de potenciar el turismo, creando infraestructuras, carreteras, y un nuevo aeropuerto internacional.

    Nuestro hotel, Purimas Beach Resort, otro remanso de paz, relajación y excelente trato (en ocasiones excesivo). Teníamos nuestro propio bungalow con baño exterior, y cama en el porche…Nos decidimos por un masaje relajante, después de un mes teníamos la espalda llena de nudos, y alguno nos arreglaron pero al día siguiente estábamos destrozados. La finca nos descubrió una gran obra de arte…bueno, mejor os la contaré en otro momento J

    Puesta de sol en Lombok.
    Puesta de sol en Lombok.

    La excursión para conocer diferentes villas alrededor de la isla nos descubrió un país con gran diversidad de grupos étnicos, lenguas y tradiciones.  Lástima que no estuviéramos en plenitud de condiciones, bueno, quedará para el próximo viaje!

    Podríamos haber estado allí durante un mes…pero todo tiene un final, y si es feliz mucho mejor! J

    Salíamos de Lombok hacia Kuala Lumpur, nos esperaban 5 horas de escala y 15 horas de vuelo para volver a casa. Luego las sesiones de fotos, contar las aventuras, entrega de regalos, etc…pero eso, sería otra historia.

  • Asia Edition III. India en 2.008

    Después de un primer intento en 2.007, que desgraciadamente no salió como esperaba. Sin embargo de todo se aprende, y en esta segunda ocasión pude disfrutar de la India (recorrido por el norte del país).

    Un gigante asiático, del que sólo pude conocer una pequeña parte; contrastes, mezcla de tradición y modernidad, tan preocupados por el alma, como por la gomina, la comida o el último hit electrónico.

    En definitiva, una maravilla a la que definitivamente habrá que volver en otra ocasión…quizás pronto al sur, Goa?
    Aún tengo pendiente subir una composición con las fotografías, en cuanto pueda los subiré, además del resto de detalles sobre el viaje.
  • Asia Edition I. Vietnam

    Vietnam. Recorrido norte-sur, empezando en Hanoi. El bus nº17, te lleva desde el aeropuerto al centro (500vnd, en su día…). Ahí puedes visitar la ciudad (templo Lit, pueblo La Met-para ver serpientes, puedes usar transporte público), ir a little Hanoi, ir a Tam Coc. Aprovechar y comer por el centro. Templo de la literatura y templo de Bach Ma
    Después merece la pena cogerse 3 días a la bahía de Halong. Lo mejor es pillarlo en una de las agencias de Hanoi (Sinh Cafe, que está por el centro y bien). Trekking en la isla Cat Ba que merece mucho la pena. Puedes hacer kayak
    Se coge un tren hacia Hue, pero sin parar en Ninh Binh (no hay nada…). Los trenes es mejor reservarlos con antelación (unos 2 días, y ojo con los festivos y fines de semana). En Hue se puede alquilar un barco para visitar pagodas, templos. Visitar la ciudadela, el recinto imperial y la ciudad púrpura prohibida.
    Desde Hue se puede ir en bus hacia Hoi An. Esta ciudad es superturística, es donde te puedes hacer los trajes por dos duros…Desde ahí se puede ir a My Son, que son unos templos destruidos durante la guerra. Como están en medio de la selva, el calor y humedad es sofocante!, pero el viaje en jeep :). Ir al Miss Ly Cafeteria
    En bus a Nha Trang, que es zona de playa, para estar 1-2 días de relax. Pero luego ir hacia las montañas en Dalat. Allí te abordan los «easy riders», que es gente que se ofrece a llevarte de excursión en sus motos…muy muy recomendable. Día completo con ellos 20usd, y te llevan a donde quieras y te cuentan historias (si son viejetes mejor).
    Llegar a Ho Chi Ming, donde se tienen mil sitios que ver, sobre todo relacionados con la guerra de Vietnam. El museo de la guerra es duro, pero es algo que no se debe olvidar. Ahí se puede reservar el pase a Camboya a través del río Mekong. Se deben visitar los mercados flotantes de Chan Doc. Ojo, al pasar a Camboya, llevar dinero efectivo para el visado, y si se reserva desde Vietnam, asegurarse de donde te recogen y a donde te llevan…
    En Can Tho, visitar la pagoda de Munirangsyaram, tienen además mercados flotantes…y viviendas!
    En Camboya, desde P.Penh visitar los killing fields, sobre los jemeres rojos. Se puede alquilar una moto, o una con conductor que te lleva por 5usd. Desde la capital a Siam Reap, para visitar los templos de Angkor Wat.
    En P. Penh, visitar el palacio real y la pagoda de plata. Tambien el mercado central
    Para los templos de Angkor Wat hay que pagar entrada (y son de 1 día, 3 días o 7 creo). Lo mejor es alquilar una moto y que te vaya llevando por los templos (porque están bastante separados), y además controlan las horas y te llevan a sitios diferentes para comer. En Siam Reap, visitar el mercado y palacio independencia.
    En Camboya, estos 3 sitios son los típicos (P. Penh-capital, Siam Reap, Angkor Wat). Te puedes mover en autobús público, pero ojo con los horarios. Después también están las furgonetas…más auténticas y baratas!
    Sobre alojamiento, todos estaban bien, limpios, con baño en la habitación, lavandería.
    Hanoi, el Camellia Hotel
    Cat Ba, el Sunflower
    Hue, el Binh Duong Hotel
    Hoi An, el Hotel An Phu
    Dalat, el Lyla Hotel
    Ho Chi Minh, el Le Le Hotel
    P. Penh, la Happy guesthouse, está al lado de un lago..ojo mosquitos!
    Siam Reap, Golden Takeo guest house
    Fotos : Fotos
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